20 días de carcel para un fanáfico.
Un tribunal de Copenhague condenó a 20 días de cárcel a Ronnie Noervig, el fanático que agredió al árbitro del partido que jugaron Dinamarca y Suecia por las eliminatorias de la Eurocopa 2008 y que le costó la derrota a la selección local en los escritorios de la UEFA.






















