Polonia, jugando en casa

Su triunfo cotiza a 51.00 unidades

Polonia. Foto: lainformacion.com
Polonia. Foto: lainformacion.com

No se puede decir que la selección polaca tenga un amplio currículum europeo, ya que a lo largo de su existencia solo ha participado en la pasada Eurocopa. Tras meterse en los mundiales de 2002 y 2006, ser una de las elegidas para integrar el grupo B junto a Croacia, Alemania y Austria suponía reavivar el sentimiento de añoranza de los más nostálgicos. El de aquellos que deseaban repetir lo logrado en los 70 y principios de los 80, cuando el oro olímpico de 1972 iniciaba la edad dorada del fútbol polaco. Dos años después llegarían a la semifinal del Mundial-74, suyo tercer puesto sería repetido en el de España. La decadencia comenzó con la caída en octavos en el Mundial-86. Por este motivo, cuando casi veinte años después vuelven a estar presentes en las grandes citas internacionales, quieren hacerlo por lo alto. Junto a Ucrania hace las veces de anfitriona pero quiere ir más allá. Por este motivo no deben cometer los mismos errores de la pasada Eurocopa. Uno de los que condenó el por entonces seleccionador polaco, Leo Beenhakker, fue el cuestionado estado de forma en el que llegaron algunos de sus seleccionados. Hombres que fueron decisivos a la hora de marcar las diferencias durante la clasificación pero cuyo rendimiento en el campeonato se alejaba de lo que se esperaba de ellos. Para la afición fue un golpe duro y una decepción de la que quieren olvidarse en el nuevo torneo.

En el banquillo ya no está Beenhakker, destituido cuando Polonia se quedó a las puertas del Mundial de Sudádrica. Su lugar lo ocupa un técnico que acumula títulos en equipos como RTS Widzew Łódź, Wisla Krakow o Lech: Franciszek Smuda. No le gusta cosechar derrotas, de ahí que trate de pasar invicto por las diferentes competiciones. De ser así en la Eurocopa, su lugar en la final estaría asegurado. Aunque las cuotas, que fijan las opciones polacas de ganar el campeonato en 51 euros, se alejan considerablemente de la candidatura la ilusión por dejar que la Eurocopa se quede en casa suple cualquier caída.

El bloque de jugadores posee calidad, talento y simbiosis entre veteranía y juventud. Bajo palos parece que Wojciech Szczęsny ha sabido hacerse con un hueco en el equipo gracias a su titularidad en el Arsenal. Despliega destreza y reflejos en cada jugada en la que participa. Su compañero de equipo, Łukasz Fabiański, será un viejo conocido en la convocatoria. Juntos deberán defender la portería para dar pasos en las diferentes rondas evitando encajar goles que les condenen a la derrota. En la lista elaborada con motivo del último amistoso, Smuda proporcionaba una línea defensiva compuesta por: Łukasz Piszczek, Marcin Wasilewski, Damien Perquis, Sebastian Boenish, Jakub Wawrzyniak, Tomasz Jodłowiec, Grzegorz Wojtkowiak y Marcin Kamiński. El primero de todos ellos ocupa el lateral derecho gracias a su velocidad y solvencia. Su carta de presentación lo define como uno de los más importantes para frenar el impulso rival y evitar los goles por sorpresa. Además, conviene mencionar que la confianza depositada en Boenish parece una realidad, ya que una lesión en septiembre de 2010 le hizo perderse más de un año de competición. Aunque Wawrzyniak evoluciona, el seleccionador quiere tener bien cubierto el lado izquierdo aunque sea con un jugador que aún no está al cien por cien en su rendimiento.

Para el centro del campo los elegidos fueron: Dariusz Dudka, Ludovic Obraniak, Adam Matuszczyk, Sławomir Peszko, Eugen Polanski, Jakub Błaszczykowski, Adrian Mierzejewski, Maciej Rybus, Sebastian Mila. Aquí se sitúa la mayor proporción de jugadores que han sido más veces internacionales con Polonia. El capitán es Błaszczykowski, quien ejerce como tal desde noviembre de 2010, momento en el que se iniciara una de las mejores temporadas de su carrera con el Dortmund. Finalmente, si Polonia quiere seguir viva en el Eurocopa no solo tiene que centrarse en labores defensivas sino también en generar el peligro necesario que provoque los goles. De anotarlos se encargarán nombres propios como Robert Lewandowski, Kamil Grosicki o Ireneusz Jeleń. Lewandowski quiere ser el hombre del torneo y lograr el mayor número de dianas para demostrar que su liderazgo le lleva a asumir las responsabilidades ofesivas de su selección. Así lo dicen los quince goles que ha anotado en los partidos disputados defendiendo los colores de su país. Nada que ver con Jeleń, quien es suplente en el Lille pero al que sus habilidades le aseguran el puesto en la selección. Cualquier ayuda será buena cuando salten al campo de batalla aunque éste sea en casa. Polonia quiere dejar buen sabor de boca y no solo por ser la anfitriona.

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter