La misión imposible de Dinamarca
Su triunfo en la Eurocopa 2012 cotiza en 101
Hace veinte años Dinamarca conquistaba en los despachos de la UEFA su plaza para la Eurocopa de 1992. Ocuparía el lugar de Yugoslavia, que contaba con la mejor selección de su historia al estar integrada por un elenco de figuras pertenecientes a grandes clubes europeos. En la fase de clasificación aventajaron por un punto a los daneses gracias a hombres como Pancev, Savicevic, Mihajlovic, Jugovic, Prosinecki, Jarni, Boban, Mijatovic, Stojkovic y Suker. Los cinco primeros pertenecieron al Estrella Roja de Belgrado que en 1991 fue campeón de Europa. El 30 de mayo, el Congreso de Seguridad de las Naciones Unidas decretó la exclusión de los equipos yugoslavos de todas las competiciones de carácter internacional, lo que abrió las puertas de la Eurocopa a Dinamarca.
Los jugadores nórdicos ,que gozaban de su descanso vacacional, tuvieron que cambiar las cálidas playas por las botas y el balón. Sin tiempo para preparar la cita europea se presentaron en un campeonato en el que nadie les asignaba otro papel que el de relleno de grupo. El fútbol se burló de todos los que les dieron por perdidos antes de comenzar. El 26 de junio una selección disciplinada, encabezada por el portero Schmeichel y por el hábil y elegante Brian Laudrup, se dedicó a acabar con cada jugada de la potente Alemania. De nada les sirvió la fortaleza física o la superioridad aérea en un equipo repleto de buenos cabeceadores. El esfuerzo quedó estéril frente al 2-0 que hacía realidad la gesta de los daneses.
Dinamarca sorprendió en 1992 de la misma manera que lo hizo Grecia en la Eurocopa de 2004 o los checos en 1976. Ahora, en 2012 quieren repetir la hazaña y llegar a la final para ganarla (101.0 en William Hill). Pero no quieren hacerlo de cualquier forma puesto que son conscientes de que los mejores resultados han ido acompañados de un fútbol vistoso y ofensivo. Ahí es donde deben entrar en juego figuras actuales como Christian Eriksen, Michael Krohn-Dehli o Nicklas Bendtner.
Bajo palos, Thomas Sørensen sigue contando con el beneplácito de Morten Olsen aunque su irregularidad le haya puesto en entredicho en más de una ocasión. En sus inicios, para muchos, era el nuevo Peter Schmeichel pero aún se cuestiona si ha llegado a alcanzar su mismo nivel. La solidez de la defensa danesa equivale a haber encajado solo seis goles durante la fase de clasificación. La baja de Agger en los dos últimos encuentros debido a una lesión encendió las alarmas pero Andreas Bjelland evitó que se le echara de menos, aunque delante tuvieran a la complicada Portugal que luchaba por obtener el primer lugar en la tabla que finalmente fue para los daneses.
Para el centro del campo siempre hay piezas disponibles. Durante la fase previa Christian Eriksen, Michael Krohn-Dehli, William Kvist, Michael Silberbauer o Christian Puolsen han sido algunos de los más empleados. De hecho, el primero de todos se posiciona como un hombre clave y quiere que esta Eurocopa sea decisiva para demostrar que su talento lo convierte en uno de los mejores centrocampistas de carácter ofensivo de Dinamarca. Aunque deberá luchar con Nicklas Bendtner por el papel de jugador decisivo en los momentos complicados. Aunque se especula sobre su salida del Arsenal tras su cesión en el Sunderland, hacer una buena Eurocopa le pondría en un exclusivo escaparate que estuviera a la vista de los mejores equipos de Europa. Sus goles ante Noruega y Portugal son solo una antesala de lo que puede hacer en junio. Ha demostrado que tiene potencial, ahora solo debe convencer de que su talento no es intermitente. Dinamarca exige sus dianas pero también necesita que el resto del equipo acompañe, además de con organización y disciplina, con la justa medida de juego vistoso que les permita ganar dejando buena sensación. El objetivo danés no es fácil pero si una vez lo consiguieron, ¿Por qué no podrían conmemoran su aniversario reviviendo un sueño?






















